domingo, octubre 29, 2006

Hay que ver a la tartamudez como una amiga

El otro día un amigo me preguntó: ¿por qué no ves la tartamudez como una amiga y no como una enemiga?Lo he estado pensando y es lo que voy a hacer.
No me gusta tartamudear quede claro, pero siempre he visto mi tartamudez como a mi enemiga , algo a lo que combatir, intentar destruir y pienso que he malgastado mucha energía en vano.
La voy a ver como mi amiga, una amiga no deseada pero con la que es mejor llevarte bien que mal , una amiga que me acompaña permanentemente, una amiga que no me sorprenderá si me visita inesperadamente, ella tiene una llave maestra, siempre va conmigo, a mi lado, ni detrás ni delante. Desde esta amistad, como es mi amiga , va estar a mi lado sin impedirme realizar nada , es mi amiga, quiere lo mejor para mí, y al aceptarnos mutuamente, al llevarnos lo mejor posible, desde ese entendimiento mutuo, yo la entenderé a ella y ella me entenderá a mí. Nuestra vida en común será más llevaderá .
Como es mi amiga, no me amargará ningún dia pensando... me ha ganado la batalla, he perdido, no, no más guerra, las batallas se ganan y se pierden, yo siempre voy a ganar, tartamudeando y sin tartamudear, desde la comprensión y el entendimiento no habrá derrotados ni malos días. Superación, siempre!!!, crecer día a día , siempre!!, pero siempre desde la amistad no desde la confrontación.

Un abrazo
José
Octubre de 2006

lunes, octubre 16, 2006

Tristeza, Amor y Tartamudez

Creo que hay algo para muchos de nosotros que nos causa tanto dolor como el no poder hablar fluidamente: y es que ser tartamudo nos relega en la parte emocional, de la inseguridad al tropiezo y luego al miedo, nos impide contactarnos con otro ser humano a un nivel más intimo que una simple mirada, una relación de amigos, o quien sabe una relación de incómoda compasión.
Y aunque esto no sea lo peor, duele, y es el recuerdo de ese dolor el que aparece en cada palabra que repetimos o no podemos empezar... Al fin de cuentas somos humanos, vivimos de caricias y miradas de amor. Y no podemos lograr todo eso sin tener que hablar primero. No podemos negar algo tan sencillo y cierto como eso.

Juan
(Miembro de TTM-L)
Octubre, 2006

jueves, septiembre 28, 2006

Rechazo Social y Stress Comunicativo

Nuestro compañero Pablo nos comenta que Ed Freurer, en el foro "Stuttering Chat" escribió:
"El rechazo, social o laboral, que en ocasiones sufren las personas que tartamudean no hace más que añadir estrés comunicativo a situaciones futuras.
El problema se centra en lo que Van Riper llamaba la identidad fragmentada. Poder convivir con la grieta que existe entre la imagen de fluido y la imagen de no-fluido en diferentes momentos es un reto que no ha sido desarrollado por las terapias convencionales."Esta identidad fragmentada no es una cuestión de doble personalidad, pero es muy real, y muy razonable dadas las circunstancias. Caminamos con una grieta dentro. Tartamudeamos menos (o nada) cuando hay poco (o nada) estrés comunicativo (situación A). Debido a la vulnerabilidad fisioneurológica de nuestro sistema de habla, tartamudeamos más cuadno hay estrés comunicativo (situación B)
Queremos vernos como A. Pero mucha gente significativa a nuestro alrededor nos ven como B, además de los prejuicios debidos a la ignorancia.
Muchos hablantes fluidos, también, perciben una grieta entre la manera como se ven a sí mismos y como les ven los demás. Para las personas que tartamudean, la grieta suele ser más grande y más real.
La realidad es que las personas fluidas normalmente tienen la oportunidad de mostrar su personalidad y su caracter en situaciones sociales nuevas, gracias a lo que dicen. El oyente puede hacer un juicio objetivo. Pero si el oyente "se levante y se marcha" de distintas maneras cuando conoce a un tartamudo, esa oportunidad no existe.
No hay una segunda oportunidad para dar una primera impresión. Este dicho lo conocen bien las personas que tartamudean.
Van Riper luchó por una tercera vía, algo intermedio, algo que no sea la ilusión del habla perfecta de la fluidez artificial, ni los imposibles bloqueos terribles del otro extremo. Eso ayudaría a reintegrar la grieta".
Traducción de Pablo Ibañez
Septiembre de 2006

martes, septiembre 26, 2006

La tartamudez es la gran vencedora

Así opina Cristobal sobre la tartamudez:
Compañeros, la gran vencedora de la vida ha sido y es la tartamudez, ha vencido cienentos de teorías, decenas de tratamientos y qué sé yo más. Nadie ha podido con la tartamudez. Es tan misteriosa que ha superado todas las teorías, experimentos y charlatanerías.
Es tan misteriosa que incluso algunos aparentemente la han derrotado, sin saber muy bien cómo.
La tartamudez es un mostruo indomable,una rebelde que ha superado la psicología, la psicofarmacología, la foniatría y la logopedia: está más allá de todas las fantasías humanas.
La tartamudez es inmortal.
Es más silenciosa que las teorías que la pretenden acorralar, no dice nada: actúa con discreción.
Los estudiosos vociferan sus teorías, ella espera silenciosa a la vuelta de la esquina, y apuñala al más ducho, al más inocente.
Habrá que reconocer que es infalible, habrá que reconocer su maestría, su silencio atormentador. Habrá que darla cabida en nuestra vida, en la sociedad y que la dejen actuar.
La tartamudez ha superado todas las teorías.
¿Por qué no dejarla en paz y aceptar su dictadura?
Cristobal, Septiembre de 2006

martes, marzo 07, 2006

Entre el amor y el odio

Hoy, en nuestro Grupo de Apoyo TTM-L, nuestro amigo Fernando a escrito:

"Durante los últimos 50 años he convivido con mi tartamudez de diferentes maneras: la he ocultado, la he odiado, la he mirado cara a cara y la he aceptado... hasta puedo decir que la he querido.

Cuando la he ocultado he sufrido. No he hablado de ella con nadie y ante ella me he asustado, me he entristecido y he intentado por todos los medios apartarme de ella, lo cual, a pesar de los tratamientos seguidos, me resultó imposible.

Cuando la he odiado he sufrido. No encontré el sentido de seguir viviendo con esta pesada carga y lo único que conseguí fue rencor, envidia, lágrimas y duros sentimientos de vergüenza y culpabilidad.

Cuando la miré cara a cara dejé de sufrir y de odiar. Vi que ella no tiene la culpa de su existencia, que forma parte de mí y que no debe importarme convivir con ella, con lo que ello comporta. Tenía que presentarla en sociedad, tenía admitirla en mi entorno y no sólo eso, tenía que saber el por qué de su existencia y saber que me acompañaría siempre.

Cuando la acepté mi entorno social la aceptó también. No es tan difícil mirar a tus familiares y amigos a los ojos y decir "soy tartamudo". Esta sencilla, corta, simple frase."soy tartamudo". ha logrado en mi existencia un milagro, el milagro de sentirse una persona con dignidad, una persona respetada y respetable.

Cuando he visto que jamás me separaré de ella la he empezado a querer. ¿Por qué no?.
Lo curioso es que cuanto más la quiero menos me quiere ella a mi".


Fernando Cuesta
Marzo de 2006

Curar la Tartamudez

Uno de los temas recurrentes en nuestro Grupo de Apoyo TTM-L es el referido a la cura de la tartamudez. Hay quienes dicen que "se han curado"; otros, entre los que me encuentro, pensamos que la tartamudez no tiene cura....

Recuerdo que Pablo dijo haber sentido "una gran tranquilidad" cuando se le dijo que la tartamudez no tenía cura. Y es lógico que así hubiera sido pues lo primero que buscamos los tartamudos es "curar" nuestro trastorno a cualquier precio, esa búsqueda incesante nos lleva de frustración en frustración, de tratamiento, en tratamiento con la ilusión de que "algún día" se encontrará la tan anhelada fluidez.

En estos días se ha vuelto a retomar la discusión y tres últimos correos me han llamado la atención:

Paco, defensor de "la cura de la tartamudez" pues dice haberlo hecho en su último correo nos comenta: "He dejado de debatir si la tartamudez se cura ó no, me es indiferente en lo que respecta a mi persona, lo que si es real, lo que no tiene cura son los trastornos psicologicos que en algunas personas trae la tartamudez,no podemos hablar de tartamudez globalizandola, si no de personas que tartamudean....somos tan diferentes."

Por su parte, Pablo nos comenta: "A todos nos gusta oir mensajes esperanzadadores sobre algo que nos hace sufrir y creer que algún día desaparecerá. Pero lo que no me gusta es oir que se den falsas esperanzas de una curación que, hoy por hoy, no existe. La mejoría de la tartamudez existe, depende de nuestro valor. Se mejora muchísimo llamando 30 veces a un restaurante a reservar una cena a tu nombre y después llamando otras 30 veces para cancelar la reserva y decir de nuevo tu nombre. ¿Es esto esperanzador? ¿O qué quermos oir? ¿Que con diez minutos de habla lenta al día nos curaremos?"

Salomón, quien hacía tiempo no participaba, nos dice: "El día que uno consiga liberarse de las cadenas de la vergüenza, pena, miedo y prejuicio ese día dejaremos de ser tartamudos, así sigamos con la dificultad motora de fluidez"

Y es a este punto donde quería llegar... ¿Qué es curar la tartamudez? Siempre he pensado que la tartamudez es algo más que bloqueos en nuestra habla. Eso es lo menos importante... lo que más influye en nosotros los tartamudos es esa vergüenza, pena, miedo y prejuicio que sentimos los tartamudos por hablar de la forma en que hablamos y es sólo en la medida que rompamos esas cadenas que estaremos trabajando en en "la cura de nuestra tartamudez", aunque nuestra habla se siga atascando.
Pedro
Marzo de 2006

miércoles, noviembre 09, 2005

Lo que le dijo su madre a Jesús

Jesús, al hablar de su tartamudez, nos comenta: "Para mí, este problema es como una maldición, o un castigo de la vida, el cual te va exterminando como ser humano, ella decide por tí, ella elige lo que vas a comer cuando acudes a un restaurante, lo que vas a decir frente a algunas personas, incluso lo que vas a sentir en cierta situación, en pocas palabras ella hace tu vida.
Desde pequeño, mi madre siempre me decía que tratara de hablar bien, que yo podía, que era una persona inteligente, que sólo eran cosas de mi mente, que tratara de hablar con calma, que no me pusiera nervioso. Ella trataba de animarme cada vez que podía, pero no se daba cuanta que en lugar de beneficiarme, me afectaba; pues, cuando uno es pequeño, trata de hacer lo que sus padres le dicen. Eso hizo que, cada vez que tenía que hablar, hiciera un gran esfuerzo por no trabarme. Siempre tartaba de esconder ese pequeño problema para que la gente no se diera cuenta. Así fueron pasando los años y la costumbre de esforzarme al hablar se fue haciendo un hábito que ahora, cuando trato de quitármelo, se me hace muy complicado.
Otra cosa que mi madre me dicía era que, cuando ella era pequeña, también se trababa por que se ponía nerviosa, pero que se había quitado cuando entró en la adolescencia y pensaba que conmigo pasaría lo mismo. Sólo esperó a que con los años se me quitara, como le sucedió a ella.

Por desgracia no fue asi, y lamento mucho el haberle hecho caso, por que yo confiaba en ella y pensé que tal vez tendría razón, que cuando entrara en la adolescencia se me iba a quitar, pero ahora me doy cuenta que no y eso me da mucho coraje, porque pienso que si se me hubiera atendido desde chiquito, la tartamudez habría desaparecido de mi vida.
Ahora que hablo con mamá y le digo que he encontrado cosas sobre tartamudez, sólo me ignora y me dice que yo no soy tartamudo, que sólo me trabo por que soy nervioso o por que no quiero hablar bien, o por que quizás tengo algún trauma que no quiero superar. Me insiste en que a ella se le quitó por que se lo propuso y por que quiso.

Creo que ella nunca fue tartamuda, que sólo se le atoraban dos o tres palabras, quizás por nervios, como le sucede a cualquier persona fluida. Si ella realmente hubiera sido tartamuda me entendería y sabría lo que se siente y lo que se sufre.

Pude darme cuenta que soy tartamudo cuando encontré la pagina "Nosotros los Tartamudos" (http://www.ttmib.org/) , ya que en ella vi reflejada mi vida, pero sobre todo mis sentimientos, miedos y culpas.

Creo que fui un tonto al creer lo que decía mi madre: "que era nervioso y por eso me trababa, que si fuera tartamudo no tendría los momentos de fluidez que tengo" . Como la mayoría de las personas fluidas piensa que el ser tartamudo es tartamudear en todo momento y no tener absolutamente nada de fluidez, já. Si tan sólo investigaran, se darían cuenta que no es así, que un tartamudo tiene también momentos de fluidez, ya sean pocos o muchos.

Tengo miedo, mucho miedo, de mostrarme ante la sociedad como tartamudo. Realmente quisiera hacerlo, pero me aterra la idea. Sólo le pido a Dios que me de valor, que me de fortaleza para poder tartamudear ante los demás sin miedo, sin culpas, sin vergüenza. Creo que poco a poco ese valor me irá llegando.

Quisiera creer que lo que piensan los demás de mí, no tiene importancia, que las personas que me quieran me van a aceptar tal y como soy.... Aunque creo que mi madre es la que más resistencia va a tener a aceptar mi problema, ya que ella quisiera como todas las madres que su hijo fuera absolutamente normal, pero entre más se resista más le dolerá.
Jesús Esteban
Nov. 2005

martes, octubre 25, 2005

¿Por qué no funcionan la Terapias?

Cristobal nos comenta: "Me ha dejado impresionado este pensamiento de Rombach (1987): Quien no modifica de manera real y eficiente las condiciones de vida de un sujeto, no modifica a este sujeto."
Luego, hace esta interesante reflexión: "No basta con unas intervenciones más o menos circunstanciales sobre el psiquismo humano; es preciso, sobre todo, intervenir en la realidad vivida del hombre, es decir, en el mundo de la convivencia. Debe buscarse el mundo verdadero, porque el hombre que ha encontrado su mundo es, en el sentido más profundo y armónico.
Las terapias psicológicas o logopédicas o farmacológicas no funcionan a la larga. Como mucho en un primer momento, se observa beneficio en el paciente (y el psicólogo o logopeda, que cobra), beneficio que no es más que efecto placebo o remisión espontánea. O el efecto hola-adiós.
A la larga, las cosas vuelven a estar donde estaban, porque no se ha intervenido en "la realidad vivida del hombre, es decir, en el mundo de la convivencia".
También cabe señalar algún caso muy extraño de remisión total de síntomas, pero residual.
La entrevista y la terapia psicológica es un encuentro entre extraños, donde uno paga y otro cobra a cambio de beneficios anímicos. Un encuentro en el que, en el caso de la tartamudez, uno de ellos no comparte la esencia del que paga: lo que es.
Al no intervenir en "la realidad vivida del hombre, es decir, en el mundo de la convivencia" y no compartir la identidad social, apenas se produce beneficio duradero. Puede servir para actuaciones puntuales pero dudo su beneficio en terapias largas, y menos en tartamudez. Pero creo que lo más importante es: <>.
Las condiciones de vida nos remiten a aspectos objetivos, externos a la vida psíquica del sujeto. Por eso la mejor terapia para quien está estigmatizado es la pareja o matrimonio (con hijos y demás familia) y el trabajo. Con trabajo y familia se cambian las condiciones objetivas: es la única terapia que funcionan a largo plazo. Haciendo hincapié en lo externo, en lo que está de la piel para fuera. Nunca en lo de la piel para dentro. Eso se cambia solo, cuando se ha cambiado lo externo.
Cristobal Loriente
Octubre - 2005